Consultas frecuentes

Telefonía móvil y salud pública


¿Cómo funcionan los sistemas de radiocomunicación?

Los sistemas de radiocomunicación utilizan ondas electromagnéticas propagándose por el aire para transmitir la información.

¿Qué son los campos electromagnéticos?

Los campos electromagnéticos son fenómenos naturales que han estado en nuestro medio ambiente desde siempre. En el entorno en que vivimos, hay campos electromagnéticos por todas partes. El avance del conocimiento se ha traducido en un aumento de los campos electromagnéticos debido a la demanda de electricidad, las tecnologías inalámbricas y los cambios laborales y sociales. Todos estamos rodeados de un entramado de campos eléctricos y magnéticos en el hogar y en el trabajo.

La diferencia fundamental entre unas emisiones electromagnéticas y otras es su frecuencia. Así, podemos dividirlas en radiaciones ionizantes y radiaciones no ionizantes.

¿Qué diferencia hay entre las emisiones ionizantes y las no ionizantes?

Las emisiones ionizantes transmiten energía suficiente como para romper los enlaces químicos (ionización), pudiendo provocar daños en el material genético de la célula, el ADN. Son emisiones a muy altas frecuencias, por encima de los 10.000 millones de Mhz, y están presentes, por ejemplo, en los rayos X (radiografías).

Las emisiones no ionizantes, a frecuencias mucho menores, son demasiado débiles para producir daño a las moléculas que forman nuestras células y por lo tanto no producen ionización. Son de este tipo las producidas por los sistemas de radiocomunicación (telefonía móvil, televisión, radio, etc), la luz solar, el microondas y demás electrodomésticos, entre otros.

¿Las antenas de telefonía móvil producen efectos negativos sobre la salud?

Las antenas de telefonía móvil emiten lo “mismo” que las de televisión, radio o cualquier otra emisión no ionizante. Para conocer los efectos de los campos no ionizantes nos remitimos a la respuesta de la siquiente pregunta.

¿Qué efectos pueden producir los campos electromagnéticos sobre las personas?

Según los organismos oficiales competentes en la materia, el principal efecto de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia, como los emitidos por la telefonía móvil, es el calentamiento de los tejidos del organismo. Los niveles de campos de radiofrecuencia a los que normalmente están expuestas las personas son mucho menores que los necesarios para producir un calentamiento significativo. Hasta la fecha, no se han confirmado efectos adversos para la salud debidos a la exposición a largo plazo a campos de baja intensidad típicos de ambientes residenciales o públicos (radio, televisión, cableado eléctrico o telefonía móvil).

Así, los comités de expertos entienden que si no se sobrepasa el límite de exposición establecido, no se producirán efectos perjudiciales para la salud. La ley sobre exposición a campos electromagnéticos de radiocomunicación vigente en nuestro país tiene en consideración lo anterior y aplica los márgenes de seguridad recomendados por la Unión Europea (UE) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Qué dicen sobre este asunto los organismos oficiales?

Todos los organismos oficiales competentes en la materia coinciden en que no existen evidencias convincentes científicas de que las débiles señales procedentes de las estaciones base y de las redes inalámbricas tengan efectos adversos en la salud. A continuación se exponen algunos ejemplos de respuestas de organismos oficiales sobre este asunto:

Organización Mundial de la Salud

Ministerio de Sanidad

Consejería de Medio Ambiente, Junta de Andalucía

¿Qué mecanismos existen para controlar la seguridad de las antenas de telefonía móvil? ¿Cuáles son los límites que establece la normativa para las emisiones radioeléctricas?

La Administración controla la seguridad mediante la aplicación del Real Decreto 1006/2001 , de 28 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento que establece condiciones de protección del dominio público radioeléctrico, restricciones a las emisiones radioeléctricas y medidas de protección sanitaria frente a emisiones radioeléctricas. Se basa en el establecimiento unos límites máximos de campos electromagnéticos expuestos al público, traspuestos de la recomendación de la ICNIRP (Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones No Ionizantes, organización no gubernamental oficialmente reconocida por la Organización Mundial de la Salud y por la Organización Internacional del trabajo)

¿En qué consiste el principio de precaución?

En el ámbito de los campos electromagnéticos el principio de precaución se aplica siguiendo la recomendación de la ICNIRP en la imposición de unos  límites de exposición máximos permitidos que se sitúan muy por debajo de los que provocan un efecto biológico (aumento de temperatura de más de 1ºC). Se recomienda la lectura del siguiente documento de Recomendaciones de exposición a CEM de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

¿Cómo se garantiza que las antenas de telefonía móvil cumplen con la normativa vigente?

La Administración Central vigila por el cumpliento del ya mencionado Real Decreto 1066/2001 y por la Orden CTE/23/2002, de 11 de enero, por la que se establecen condiciones para la presentación de determinados estudios y certificaciones por operadores de servicios de radiocomunicaciones. Concretamente, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio (MITyC) es el encargado de velar por el cumpliento de dicha normativa.

De forma resumida, un operador de radiocomunicación debe obtener como requisito previo a la puesta en funcionamiento de una estación base, la aprobación del proyecto de telecomunicaciones del MITyC, que está facultado para inspeccionar las instalaciones para corroborar que cumplen con la normativa vigente.

Además, con carácter anual los operadores deben presentar un nuevo estudio para vigilar que los niveles máximos permitidos se siguen cumpliendo. En la Resolución de 22 de mayo de 2007, de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, se sustituye la inspección previa al uso del dominio público radioeléctrico de determinadas estaciones radioeléctricas por una certificación expedida por técnico competente.

En este enlace puede consultar el Servicio de Información sobre Instalaciones Radioeléctricas y Niveles de Exposición del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

¿Es necesario seguir desplegando estaciones base de telefonía móvil?

Naturalmente que sí. Para que el sistema de la telefonía móvil funcione correctamente es necesaria la comunicación que se establece entre los terminales (móviles) y las estaciones base (antenas). El número de terminales que pueden abastecer una estación base determinada está limitado, por tanto, mientras mayor es la densidad de móviles existentes (actualmente existen más móviles que personas en España) mayor es la necesidad de desplegar antenas.

Otra de las razones por la que es necesario el despliegue de nuevas antenas es por la implantación de nuevas tecnologías móviles (UMTS, HSPA y en un futuro LTE) que ofrecen servicios de mayor capacidad, como la Banda Ancha Móvil. Esto provoca que cada estación base deba destinar más recursos a cada uno de los terminales que están bajo su cobertura, y como consecuencia disminuye el número de móviles que pueden ser abastecidos por una antena.

A este efecto se le une que en la frecuencia que actualmente se utiliza para comunicaciones de tercera generación (2GHz), la atenuación de la onda electromagnética propagándose por el aire es mucho mayor que en la telefonía móvil 2G (GSM). Esto se puede traducir en que para dar servicio con tecnología móvil de última generación en una zona concreta y a un número de usuarios determinados se necesita desplegar más estaciones base que para dar servicio de telefonía móvil tradicional (GSM) en la misma zona y para los mismos usuarios.