¿Es necesario seguir desplegando estaciones base de telefonía móvil?

Naturalmente que sí. Para que el sistema de la telefonía móvil funcione correctamente es necesaria la comunicación que se establece entre los terminales (móviles) y las estaciones base (antenas). El número de terminales que pueden abastecer una estación base determinada está limitado, por tanto, mientras mayor es la densidad de móviles existentes (actualmente existen más móviles que personas en España) mayor es la necesidad de desplegar antenas.

Otra de las razones por la que es necesario el despliegue de nuevas antenas es por la implantación de nuevas tecnologías móviles (UMTS, HSPA y en un futuro LTE) que ofrecen servicios de mayor capacidad, como la Banda Ancha Móvil. Esto provoca que cada estación base deba destinar más recursos a cada uno de los terminales que están bajo su cobertura, y como consecuencia disminuye el número de móviles que pueden ser abastecidos por una antena.

A este efecto se le une que en la frecuencia que actualmente se utiliza para comunicaciones de tercera generación (2GHz), la atenuación de la onda electromagnética propagándose por el aire es mucho mayor que en la telefonía móvil 2G (GSM). Esto se puede traducir en que para dar servicio con tecnología móvil de última generación en una zona concreta y a un número de usuarios determinados se necesita desplegar más estaciones base que para dar servicio de telefonía móvil tradicional (GSM) en la misma zona y para los mismos usuarios.